Mal escritor es el significado coloquial del término escribidor, según el diccionario de la R.A.E. Eso sí, lo que cabría preguntarse es quién tendría la potestad de otorgar semejante calificativo.
      La tendencia progresiva del actual mercado, impuesto por las grandes  editoriales, viene determinada por la apuesta sobre seguro, que silencia y desprecia a los nuevos autores.
      Esta tendencia es alimentada por  los llamados agentes literarios, más inexpugnables y prepotentes, cuanto más alto consideran su escalafón.
      Las editoriales más modestas recurrieron, desde tiempos lejanos, a la fórmula de la coedición o la edición completa, a cargo del autor, bajo promesa de una gran distribución nacional que, desafortunadamente, no suele cumplirse en la mayoría de los casos y acaba siendo, además, una aventura ruinosa para el maltrecho bolsillo y la magullada ilusión de muchos autores.
      Este panorama hace inviable que la expresión de muchos pensamientos pueda ver la luz. Por tanto, las posibilidades de  que el lector, único juez autorizado para otorgar el título de escribidor, tenga acceso a esas obras, son prácticamente inexistentes.  
      La Asociación de Escribidores de Alicante nace con el propósito de aportar su granito de arena en defensa de la cultura literaria y de su promoción, mediante la realización de actividades a su alcance.
      Esta Asociación surge de la necesidad de reivindicar, al menos, la oportunidad ser considerado un escribidor, pero por el lector, no por vaivenes de la moda o dictámenes económicos, que condenan al ostracismo con el capricho de su dedo.
      Por lo tanto, a grandes rasgos, nos planteamos los siguientes objetivos:
                  - Promoción y difusión de la cultura literaria                          
                  - Servir de punto de información y encuentro entre los asociados      
                  - Realización de actividades: presentaciones, conferencias y debates
                  - Edición de ebooks                                                                                 
      Es compromiso ineludible de esta asociación garantizar la absoluta transparencia en su relación con los autores que depositen su confianza en ella.
      Invitamos, pues, a los aspirantes a escribidores a salir del anonimato y a intentar ganarse el título, donde uno lo debe hacer de verdad.
      Quizá sea un paso inevitable para llegar a ser considerado escritor.